En un Día, España, Paises, Zamora

Zamora, España: Nuestra visita de un día

Se dice que la mejor arquitectura románica de la península ibérica la tiene Zamora, por ello es conocida como “la Ciudad del Románico”. Cuenta con el mayor número y calidad de templos románicos de Europa, siendo solicitada su declaración como Patrimonio Europeo. Además, Zamora ostenta el título de “Muy noble y leal”, según le fue otorgado por el rey Enrique IV de Castilla, en  1466. El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de Conjunto Histórico-Artístico desde 1973.

Este municipio y ciudad española situada en el noroeste peninsular, pertenece a la comunidad autónoma de Castilla y León. Zamora, además de contar con un casco antiguo hermoso, es hoy una productora importante de cultivos de zarzamora y fresa, y se destaca por su actividad industrial con procesadoras y empacadoras de esos frutos que exportan principalmente al extranjero.

Estación de tren de Zamora


Zamora se encuentra a tan solo 255 km de Madrid. Así que nos tomó cerca de una hora con quince minutos el viaje desde la Estación Chamartín de Madrid a la Estación Ferroviaria de Zamora. Por cierto, se dice que es una de las estaciones más bellas de España y nosotros lo reafirmamos. Cuenta con la consideración de Estación Histórica.


De estilo neo plateresco, con elementos decorativos mudéjares, del gótico y el renacimiento, este edificio monumental, se inauguró en 1958, tras unas obras que se iniciaron en 1927. La fachada mide 88 metros de largo y 15 metros de ancho, cuenta con tres alturas o cuerpos (dos laterales y uno central) con cuatro torres cuadradas. Es la parte central de la estación la más frecuentada, por estar destinada a los viajeros.

Plaza de Toros

La Plaza de Toros de Zamora está situada en el centro de la ciudad. Aunque fue construida en 1875, no se finalizó la obra y quedó abandonada, terminándose en 1897. Tiene cabida para 10,500 espectadores y celebra tanto eventos taurinos como musicales. Cada junio se celebra la Feria Taurina de San Pedro.

Murallas de Zamora

La ciudad de Zamora llegó a contar con tres recintos amurallados, por ello se le conocía como “la bien cercada”. De la muralla original, que data del siglo XI, sólo se conservan algunos trazos, siendo el tramo mejor conservado el que rodea el casco histórico y el castillo, construido en tiempos de Fernando I.


La muralla de Zamora fue construida sobre una muralla anterior árabe, que a su vez pudo haber sido construida sobre una romana. Al encontrarse la ciudad en un punto elevado y un emplazamiento estratégico, cerca del valle del río Duero, sus habitantes podían controlar la llegada de posibles invasores y las rutas comerciales.


La última vez que cumplió la muralla de Zamora su fin defensivo fue durante la Guerra de Independencia, siendo reforzada para contener el ataque del ejército galo. Desde finales del siglo XIX y prácticamente la primera mitad del siglo XX, la muralla es abandonada e incluso destruida para la ampliación de la ciudad.

Palacio y Puerta de Doña Urraca

Este recinto amurallado, como otros, contaba con puertas de acceso, una de ellas es la Puerta de Doña Urraca. Esta puerta corresponde a la segunda mitad del siglo XII y pertenece al acceso norte del primer recinto de murallas. Es la puerta más completa de todas y recibe ese nombre porque estaba cerca del palacio donde residió la reina Doña Urraca.

Fue declarada Monumento Nacional del Patrimonio y también se le conoció como Puerta de Zambranos o Puerta de la Reina. Su exterior se destaca por los dos torreones cúbicos monumentales que enmarcan la entrada, y el arco de medio punto. Se la conoce popularmente como la Puerta de Doña Urraca por una leyenda recogida en el “Romancero del Cerco de Zamora”. Según el “Romancero”, desde esa puerta doña Urraca presionó al ‘Cid’ a abandonar el asedio (1065-1072) impuesto por su hermano, el rey Sancho II “el Fuerte” de Castilla.

Portillo de la Lealtad

Es una de las puertas de acceso del primer muro de la ciudad. En términos arquitectónicos o artísticos, el Portillo de la Lealtad es una puerta sencilla, sin elementos decorativos significativos. Es alta, estrecha y se llega a ella subiendo por una vereda.


Este portillo era conocido como Portillo de la Traición, porque fue por aquí que entró a la ciudad Bellido Dolfos, perseguido por el Cid, después de haber dado muerte al Rey Sancho II. Una placa a la entrada afirma su importancia indicando lo siguiente: “Por este lugar, según la tradición, entró Bellido Dolfos tras dar muerte al rey Sancho de Castilla y liberar del cerco a la ciudad de Zamora…con el reconocimiento eterno de los zamoranos”.

Catedral del Salvador

El Portillo de la Lealtad nos llevó hasta la plaza de la Catedral para contemplar la catedral más pequeña y antigua de las once de la Comunidad de Castilla y León. Dedicada a el Salvador, está situada en el punto más alto de la ciudad de Zamora y pertenece al denominado Románico del Duero. En 1889 fue declarada Monumento Nacional.


Con relación a las fechas de inicio y final de las obras de la catedral, no hay un acuerdo entre los historiadores. Se dice que fue construida por un solo maestro y que fue terminada en 1174 coincidiendo con el reinado de Alfonso VII.


La Catedral de Zamora se destaca por su cimborrio de influencia bizantina, con escamas de piedra y por su Torre del Salvador. Cuenta con 45 metros de altura y se construyó a lo largo del siglo XIII, aunque el estilo es románico.

El interior de la Catedral de Zamora es una maravilla. Su planta es de cruz latina con tres naves, originalmente contaba con tres ábsides, que se sustituyeron en el siglo XV por los actuales de estilo gótico. Cuenta con Capilla Mayor, Coro, ocho capillas, Claustro, Museo Catedralicio, Trascoro, Sala Capitular, entre otros. Vale la pena llegar hasta el Museo Catedralicio, para disfrutar de la colección de tapices, que es espectacular y uno de los atractivos de este templo.

La Puerta del Obispo, es la única de las tres portadas románicas de la Catedral del Salvador que ha llegado hasta nuestros días. Junto al cimborrio, es la pieza más valiosa de todo lo románico de la Catedral de Zamora, siendo un ejemplo de decoración arquitectónica, con muy poca escultura. Se encuentra frente al Palacio Episcopal, por eso se le conoce como la Puerta del Obispo. Su construcción corresponde con la fase principal de edificación de la catedral, a finales del siglo XII. En ella se integran diversos elementos decorativos clásicos.

Castillo de Zamora

Nuestro camino continuó hacia el Castillo de Zamora, que se ubica en la zona más alta de la ciudad, asentado sobre roca y adaptado a la forma natural e irregular del terreno. Se dice que el conjunto data de mediados del siglo XI, aunque de esta época quedan muy pocos restos. Al ser la ciudad de Zamora un pilar básico para los reinos cristianos en el proceso de reconquista, se diseñó como una fortaleza, no como un castillo palaciego, siendo la protección, el objetivo principal.

La planta del castillo es de forma romboidal o de rombo (cuatro lados son iguales y sus cuatro ángulos opuestos son iguales 2 a 2) y se destacan tres torres (dos con cinco puntas y una con siete). Actualmente, se conserva el perímetro del castillo, rodeado por un foso, de gran profundidad, que se conserva casi íntegro. Para acceder a él hay un puente que antiguamente era levadizo.

Además, se conservan en el castillo los muros de mayor importancia, el patio de armas y la Torre del Homenaje. Es desde lo alto de esta torre que se puede divisar claramente, el cimborrio y la torre campanario de la catedral de Zamora. Hoy, el Castillo de Zamora es propiedad del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, encargados de su conservación.

Puerta del Obispo
Del siglo XI es la Puerta del Obispo, integrada en el primer recinto amurallado. Sirvió de entrada a la ciudad por el lado sur, accediendo a la zona de la Catedral. También se le conoció como Puerta Óptima o de Olivares, cuenta con un arco de medio punto rebajado.

Palacio Obispal y la Casa del Cid

Dos estructuras importantes que se encuentran a cada lado de la Puerta del Obispo, son el Palacio Episcopal, edificio remodelado en el siglo XVIII y la Casa del Cid, conocida también como Casa de Arias Gonzalo. Se trata de un edificio civil, de estilo románico, que se construyó entre los siglos XI y XII.

Mirador de Troncoso y el Puente de Piedra


Al otro lado de la Puerta del Obispo se encuentra el Mirador de Troncoso, un punto elevado de observación desde donde se puede contemplar uno de los paisajes más interesantes y hermosos del río Duero a su paso por Zamora. Además, el puente de piedra, es otro de los elementos que engalanan el entorno.

Aceñas de Olivares

Cruzando la Puerta del Obispo se encuentran las Aceñas de Olivares de Zamora. Lo primero es saber que se le conoce como “aceña” al mecanismo que funciona en ríos de gran caudal, como en el caso del río Duero. A diferencia del “molino”, que trabaja en ríos de poco caudal.

Las aceñas de Zamora, son de origen medieval, del siglo XI y constituyen la primera industria de la ciudad. Aquí se levantaron hasta siete ruedas para la molienda del trigo. Para el siglo XII pasaron a ser propiedad de la iglesia y así se mantuvieron hasta principios del siglo XIX, hasta la desamortización eclesiástica de Mendizábal (se le expropió a la iglesia de muchas de sus propiedades).

Para el siglo XIX, las Aceñas de Olivares habían perdido el uso molinero, deteriorándose con el paso del tiempo. Casi dos siglos después, en el 2008 fueron inauguradas, luego de una restauración minuciosa donde se recuperó su arquitectura, las tres aceñas, e ingenios. Visitarla es toda una experiencia, donde se disfruta de unas vistas preciosas y literalmente se está sobre el río Duero, escuchando la fuerza que produce el agua a su paso.

Iglesia de San Pedro y San Ildefonso

En nuestra ruta por los templos románicos de Zamora, encontramos la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, que se dice es la de mayor tamaño e importancia de la ciudad, después de la Catedral. Su construcción románica original data del siglo XI, aunque sufrió muchas modificaciones hasta el siglo XVIII. Ha sido catalogada como Monumento Nacional desde el año 1974.

Iglesia de Santa María Magdalena

Luego, llegamos hasta la Iglesia de Santa María Magdalena, del siglo XII, siendo una de las más interesantes del Románico de Zamora. Algunas investigaciones indican que este templo se relaciona con los Hospitalarios, los Templarios y también debió pertenecer a la Orden de San Juan de Jerusalén hasta el siglo XIX.

Su portada meridional es de las más ricas en decoración, comparada con las demás puertas. La estructura tiene una elegancia en sus líneas, que le imparten mucha belleza. Desde el año 1910 cuenta con la máxima calificación monumental.

Plaza de Viriato

De camino a la Plaza Mayor de Zamora, encontramos la Plaza de Viriato. Recibe su nombre gracias a la estatua del escultor zamorano Eduardo Barrón dedicada a Viriato, el pastor lusitano que luchó contra el Imperio romano. La obra fue colocada en esta plaza en 1904.

Teatro Ramos Carrión

Siempre nos gusta pasar por el teatro de la ciudad que estemos visitando y en Zamora es el Teatro Ramos Carrión. Se construyó en honor al humorista zamorano Miguel Ramos Carrión que nació en una casa ubicada justo frente a esta estructura. Es un edificio de estilo modernista inaugurado en 1916, siendo la primera obra que se representó “La noche del sábado”, de Jacinto Benavente. Eventualmente, el teatro pasó a ser un cine, para ser abandonado a comienzos del siglo XXI, hasta que la Diputación de Zamora decidió renovarlo. Actualmente cuenta con un aforo de 600 espacios, tiene un mirador con vistas al río Duero y una sala pequeña de exposiciones.

Plaza Mayor de Zamora

La Plaza Mayor de Zamora es un espacio amplio de planta rectangular. En el año 2004 se celebró el quinto centenario de la plaza.

Además de contar con tiendas y restaurantes, en la Plaza Mayor se encuentra la Nueva Casa Consistorial, ubicada en su lado norte y al sur se encuentra la fachada porticada del Ayuntamiento viejo.

En el suelo de la plaza Mayor se puede distinguir un trazado paralelo a la iglesia de San Juan de Puerta Nueva formado por losas que están colocadas en diferente posición a las demás. Estas fueron colocadas para indicar el área donde estuvo ubicado el primer recinto amurallado de la ciudad.

Iglesia de San Juan Bautista, o Iglesia de San Juan de Puerta Nueva

Del siglo XII, la Iglesia de San Juan Bautista, o Iglesia de San Juan de Puerta Nueva, debe su nombre a la ubicación junto a la Puerta Nueva de las antiguas murallas, hoy bajo la Plaza Mayor.

Este templo se destaca porque sobre su puerta sur se encuentra un rosetón de rueda de carro que se ha convertido en símbolo característico del románico zamorano. Durante el gótico se añadió la portada oeste, muy deteriorada, y su gran ventanal. Las portadas de esta iglesia merecieron la declaración de Monumentos Histórico Nacional en 1961. La torre se sitúa sobre el ábside mayor ya que servía de complemento a la muralla que corría junto a ella.

Monumento al Merlú

Una de las obras más representativas de Zamora es el conjunto escultórico conocido como Merlú, ubicado frente a la iglesia de San Juan de la Puerta Nueva. Fue realizada en 1996 por el escultor Antonio Pedrero, en bronce y a tamaño natural. El Merlú representa una de las parejas de congregantes de la Cofradía de Jesús Nazareno cuya labor consiste en reunir a los demás hermanos para comenzar el desfile procesional de la Semana Santa de Zamora.

Palacio de los Momos

La sede del Palacio de Justicia de Zamora, se le conoce como el Palacio de los Momos. La estructura se construyó en el siglo XVI y conserva hoy la fachada principal. Es un edificio renacentista, aunque su decoración cuenta con elementos propios del gótico isabelino. Se le declaró Monumento Nacional en 1922.

Iglesia Santiago del Burgo

Nos hubiese gustado mucho entrar al interior de la Iglesia Santiago del Burgo, pero no estaba abierta. Este templo del siglo XII y planta basilical, mantiene su estructura original de tres naves, típica del románico hispano, siendo una de las iglesias que mejor conservan su construcción original, al igual que ocurre con la Catedral. Dispone de torre de planta cuadrada.

Fue construida para dar cabida a los feligreses de la nueva zona de El Burgo, de ahí que en ocasiones la llamen Santiago El Burgo. En 1915 fue nombrada Monumento Nacional.

Si nos preguntaran qué pensamos de Zamora, diríamos que es una ciudad histórica, hermosa, segura, con mucho para ofrecer a sus visitantes y una experiencia que siempre recordaremos.