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Librería Pública de Nueva York

A mediados del siglo XIX, la ciudad de Nueva York tenía una población más grande que la de París y se acercaba en tamaño a la población de Londres, la ciudad más poblada en esos tiempos. Grandes líderes de la ciudad visualizaban que para convertirse en una ciudad de clase mundial,  había que hacer algo más que tener una gran población. Una de los elementos importantes que le faltaba a la ciudad de Nueva York era una gran biblioteca.

Para el año 1886, existían dos bibliotecas privadas pequeñas, una de ellas era la Biblioteca Astor. John Jacob Astor, immigrante alemán considerado el hombre más rico en los EEUU en ese momento, muy generosamente levantó esta biblioteca. La otra biblioteca privada que existía era la Biblioteca Lenox, fundada por James Lenox. Su coleccion privada de libros y manuscritos se encuentran en la propiedad hoy conocida como “The Frick Collection”.

Sin embargo, fue el otrora gobernador del Estado, Samuel J. Tilden que tuvo la visión de establecer una biblioteca pública con salones de lectura para la ciudad de Nueva York. Cumpliendo con su deseo, a su muerte, destinó gran parte de su fortuna para tales propósitos. Estamos hablando de cerca de $2.4 milliones de dólares.

En el 1892, tanto la Biblioteca Astor como la Biblioteca Lenox confrontaban dificultades financieras ante la falta de endosos económicos y el crecimiento en las colecciones a mantener. El abogado John Bigelow, como ejecutor del testamento y la Fundación Tilden lograron unir ambas bibliotecas para una nueva entidad a conocerse como “The New York Public Library”. Dieciseis años después, gran parte de dichas colecciones se mudan para inaugurar el 23 de mayo de 1911 el edificio recién construido que serviría de cede del Sistema de Biblioteca Pública de la ciudad de Nueva York. Ubicado en la 5ta Avenida entre las calles 40 y 42, el edificio al estilo de Beaux-Arts, lleva desde el 2008 el nombre de Stephen A. Schwarzman Building en reconocimiento a un donativo muy generoso de $100 millones de este filántropo estadounidense.

Hoy día, el Sistema de Biblioteca cuenta con más de 90 sucursales por toda la ciudad. La idea de las sucursales fue de Andrew Carnegie quien ofreció $5.2 millones para la construcción de 39 sucursales adicionales para el Bronx, Staten Island y el propio Nueva York (hoy Manhattan).

Siempre vigilantes se encuentran dos leones a la entrada de la Biblioteca Pública de Nueva York. Oiginalmente llevaban los apodos; Leo Astor y Leo Lenox, en honor a los fundadores de la biblioteca. Durante los años de 1930, durante la época de la Gran Depresión, el Alcalde de la ciudad de Nueva York, Fiorello LaGuardia, los re-bautizó con dos nombres muy singulares. Desde ese momento, los leones llevan los nombres de Paciencia y Fortaleza. Nombres que reflejan las cualidades que debían tener todos los neoyorquinos para sobrevivir la Gran Depresión.

 

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