
La sede del Museo Arqueológico Provincial está ubicada dentro del recinto de la antigua Alcazaba islámica, en la zona más elevada de Badajoz, en Extremadura, España. Este museo fue fundado en 1867 con el propósito de conservar, investigar y difundir la arqueología de la actual provincia de Badajoz.

A lo largo de su historia, el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, ha ofrecido un panorama completo de la historia del territorio, mediante una colección de piezas arqueológicas únicas en la Península Ibérica. Su colección excepcional abarca más de 20,000 piezas que narran la historia de la provincia desde el Paleolítico hasta el siglo XVI. Sus salas recorren cronológicamente la presencia humana en la zona, desde la Prehistoria hasta la Edad Media, incluyendo piezas de la época Calcolítica, la Edad del Bronce, la Protohistoria, la Roma, la Tardorromana y la Edad Media. Actualmente, es uno de los museos más visitados de la ciudad.

El edificio que acoge este museo es uno de gran valor histórico y arquitectónico. Se trata del Palacio de los Condes de la Roca, construido en el siglo XVI por la familia noble extremeña de los Suárez de Figueroa. La estructura combina elementos de palacio y fortaleza, con un amplio patio central y algunos detalles mudéjares.

A lo largo de los siglos, el edificio ha sufrido numerosas reformas y obras de consolidación. En el siglo XVIII, funcionó como cuartel de San José. Posteriormente, tras la Guerra de la Independencia, quedó en estado de ruina hasta que, en 1970, comenzó su restauración, respetando la fachada original, la torre noroeste y algunos elementos interiores.

Además de exhibir, el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz dedica gran parte de su actividad a otros servicios, como la conservación, organización y documentación del patrimonio arqueológico provincial, el apoyo a la comunidad educativa y la investigación de sus colecciones.
